viernes, 18 de marzo de 2011

Derrota



Cada día más hundidos
están mis pies en el camino,
cada día más perdidos
mis sentimientos en el camino.


Es algo natural, de vez en cuando, sentir que el mundo se nos viene encima, que cada acción que hacemos resulte errónea... "Es como si Dios tratara de asustarme", oí decir a alguien.

Pero, ¿qué sucede cuando este sentimiento se hace más y más frecuente y, por ende, menos superable?

Lo primero que debemos hacer es levantarnos del suelo, alzar la cabeza y analizar el problema... Tal vez la dificultad radica en cómo lo enfrentamos, ya sea, tratando de resolverlo por nosotros mismos (es inevitable que, a veces, necesitemos ayuda) o, en el caso contrario, tratando que otros resuelvan nuestros problemas...

Claro que si te sientes incapaz de pararte y enfrentar el resultado de tus propias decisiones, es otro el cuento, es como si hubieses elegido (con el libre albedrío que Dios te dio) estar hundido en el lodazal. Así que, a seguir nuestros propios sueños y corazones y enfrentarnos a nosotros mismo y a los demás, porque esto es solo el comienzo.

Un ejemplo más gráfico, tomado de Volar sobre el Pántano, uno de mis libros preferidos:

“Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo. Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el se dio cuenta de que iba a morir. En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado cómo volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.


Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.

Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importa los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO y muy lejos del pantano.

Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente.

Dios te acompañará y te dirá que camino tomar."

Volar sobre el Pántano, Carlos Cuauhtemoc Sánchez.

Por cierto, por muy hundido que estés, siempre habrá alguien que te dará su mano para ayudarte a salir de ahí.
Kleo

=]